
El 20 de abril de 1999, Eric Harris, (18) y Dylan Klebold (17), entraron en la escuela, de donde eran alumnos, armados con dos escopetas (una de ellas recortada), una carabina Hi-Point 995 semiautomática de calibre 9 mm, una pistola Tec 9 semiautomática de calibre 9 mm, varios dispositivos explosivos caseros y una bomba compuesta por un tanque de propano de 9 kilogramos; los adolescentes, antes de suicidarse, realizaron numerosos disparos en la cafetería y en la biblioteca de la escuela, asesinando a 13 personas (12 alumnos y un profesor) e hiriendo a 24 alumnos, resultando un total de 15 personas fallecidas. Ambos fueron victimas de bullying durante años, por parte de los típicos "Jocks" ( que son el prototipo del "muchacho americano bien").

Bajo ese hostil contexto, Dylan y Eric tenían muchísimas cosas en común. A lo largo de su amistad, filmaban videos caseros, al más puro estilo Tarantino. Eran serials killers o justicieros de los más débiles. Dejando en evidencia, su descontento y frustración social. ¿Y la familia qué? ambos tenían padres muy normales, sin embargo, estos trabajaban bastantes horas al día por lo que el refugio de ambos jóvenes fueron las computadores, los videojuegos y las películas caseras.
En total hubo dos tiroteos: el primero desde que los dos adolescentes abandonaron el estacionamiento hasta que entraron en el instituto; primero asesinaron a Rachel Scott, que estaba almorzando junto a su compañero Richard Castaldo (éste quedó paralítico tras recibir impactos de bala en la columna), luego a Daniel Rohrbough, cuando intentaba huir del instituto y finalmente a Dave Sanders, el cual falleció horas después de recibir los disparos por pérdida de sangre. El segundo tiroteo fue el más sangriento, en el cual fallecieron 10 alumnos y otros muchos fueron heridos.
Harris llevaba una camiseta en la que se leía "Natural Selection", y Klebold, cuya camiseta tenía impresa la palabra "Ira", llevaron a la escuela bombas de fabricación casera que colocaron en la cafetería, y dejaron otras en sus respectivos automóviles. Ambos, vestidos con chaquetas largas y oscuras, y equipados con una carabina y una pistola automáticas y dos escopetas con caño recortado, se sentaron a esperar que el estallido de las bombas -que hubiesen matado a cientos de personas- hiciera que la gente huyera despavorida del edificio, y entonces fusilarles.
Como las bombas no estallaron, Klebold, el joven con penas de amor, deprimido y que pensaba que no había vida peor que la suya, y Harris, quien se creía Dios y anhelaba que se reconociese la inferioridad de todos los demás, volvieron al edificio y empezaron a disparar contra quien se cruzase en su camino.
El resultado fue la tercera matanza escolar más mortífera en la historia de Estados Unidos después de la ocurrida en 1927 en la escuela Bath de Michigan (45 muertos, 58 heridos), y la ocurrida en 1966 en la Universidad de Texas (14 muertos, 32 heridos). Hace justo dos años, se vio superada también por la masacre en la Universidad Politécnica de Virginia, que causó 32 muertos y decenas de heridos.

La matanza de Columbine provocó un enorme despliegue de medios audiovisuales, sobre todo cuando los equipos de operaciones especiales de la policía rodearon la escuela, ayudaron a decenas de alumnos, empleados y maestros a escapar, y encontraron muertos a Klebold y Harris.
Inmediatamente se abrió un acalorado debate sobre la amplia disponibilidad de armas de fuego, la influencia de los videojuegos violentos en las mentes juveniles, y la atención o falta de atención de padres y madres hacia sus hijos con conflictos emocionales o problemas psicológicos.
Los dos jóvenes apuntaron lo "fácil que es planear un ataque sin que nadie se entere" y confesaron que sólo una vez estuvieron a punto de ser descubiertos, cuando el vendedor de la tienda de armas llamó a casa de uno de ellos, Harris, y le dijo a su padre que el encargo ya estaba. Pensando que era un error, colgó y se olvidó del asunto. Ahora todo el país recuerda a las víctimas mientras trata de digerir otra nueva historia de terror en un centro educativo que destapa los mismos errores.
Adictos al 'Doom'
El par de adolescentes compartían una pasión por los videojuegos, en especial el clásico FPS: Doom. Eric Harris era muy habilidoso en la informática, y creó una serie de niveles 'Harry Levels' para este juego. En la web se hacía llamar "REB", "Rebldomakr", "Rebdoomer" y "Rebdomine"; mientras que Klebold se hacía llamar "VoDKa" por sus iniciales (DK). En la página creada (1996) Harris compartía los niveles de Doom con otros aficionados. Web que mutó, hasta el punto de enseñar a hacer artefactos caseros que dañasen, pequeñas bombas u otros tips.
REB y Vodka, no tenían amigos. Y sus problemas para interactuar con la demás gente los limitaba completamente, había repudio absoluto a la sociedad. En sus diarios o cuadernillos recolectados tras el incidente, ambos se perfilan de formas diferentes pero conectadas. Eric odia a la sociedad, admira el nazismo, y se siente superior. Es más, crea una web titulada ¿You know What I Hate?, donde da rienda suelta a su odio, donde incluye nombres de sus compañeros de clase. Dylan sin embargo, deja plasmado en esas hojas, que se siente un desastre, que quiere morir. Que odia a los populares y que es completamente infeliz. Las sombrías descripciones van conectadas completamente con un sublime requerimiento de ayuda: "estoy solo".
Cualquier sea el resultado final, algo hizo click mucho antes, en Columbine fue el constante hostigamiento escolar. Quizás hoy son más recibidas las anomalías, ya sea por gustos o fetiches, no se encuentra todo tan raro. Sin embargo, el acoso escolar continúa... la jerarquía social que se establece en los colegios sigue presente, y este poder auto-asignado que se dan algunos, lo utilizan para humillar a otros más débiles.

Filmografía
La película documental de Michael Moore Bowling for Columbine habla sobre este suceso y la proliferación de armas en Estados Unidos.
Elephant del director Gus Van Sant está basada en este hecho. El realizador, abiertamente gay, ofrece conversaciones sobre la homosexualidad dentro y fuera de las aulas, y presenta a los asesinos como amantes, algo que no ha quedado acreditado.
En la serie de televisión Coldcase existe un episodio que hace referencia indirecta a la masacre de Columbine.

Mi opinión.
Erick y Dylan, no son cobardes ni estúpidos, simplemente no pudieron manejar tanta ira que provoca "no ser un idiota como todos los demás, alias una persona normal", lamentablemente en esta sociedad no voltean a ver a las personas que no se tragan la sarta de tonterías que los medios y las familias imponen, y lamentablemente (no justificándolo), conllevan a un acto de barbarie, en lo personal, como quisiera haber conocido a estos tíos, al menos para platicar sobre lo que sentían, porque muchas veces alguno que de nosotros que es diferente quisiera matar a todas esas personas que por egolatrías, se creen mejor que uno, pero se cae en la conclusión que si les das importancia, terminas cayendo en su juego..................
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