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lunedì, marzo 19, 2012

La última cena: el menú de los sentenciados a muerte





Ted Bundy. Se estima que mató a más de cien mujeres, aunque las autoridades los consignaron por 36 muertes. Psicópata asesino en serie que fue diagnosticado con esquizofrenia, caracterizándose por sodomizar a sus víctimas después de secuéstrarlas, golpearlas y matarlas.

Su muerte, en la silla eléctrica, fue programada para 24 de enero de 1989, a las 7:16 AM, en el estado de Florida. Su último desayuno, en este caso, fue: Filete de carne, huevos, papas fritas y un café.


Aileen Carol Wuornos. El 9 de octubre del 2002 fue su último día con vida. Resultó sentenciada a morir por inyección letal luego de que se le comprobara una serie de asesinatos en el estado de Florida, de hombres, a quienes acusaba de haberla violado cuando ella trabajaba como prostituta.

Cedió los derechos de su vida para que se hiciera una película, la que conocemos como Monster. Su último deseo fue: una taza de café.

Karla Faye Tucker. Cuando tenía 23 años asesinó a un hombre y una mujer, por lo que fue condenada a morir por inyección letal el 3 de febrero de 1998, a las 6:45 p.m. en Texas. Como última cena pidió ensalada con aderezo, un plátano y un durazno.

giovedì, marzo 11, 2010

EL Vampiro de Niteroi (Brasil)


A comienzos de 1990, la ciudad brasileña de Río de Janeiro sufría a diario el asesinato de niños de escasos recursos a manos de escuadrones de la muerte. Los cuerpos de los niños de las favelas aparecían en los noticieros y la brutal limpieza social era una tragedia cotidiana.

Camuflado por ese dramático contexto social, un asesino en serie actuaba con total impunidad. Captaba a los niños en las zonas marginales de Río, y los convencía ofreciéndoles comida, golosinas o dinero. Los mataba a golpes y los violaba, dejando bandejas con comida al lado de los cadáveres. Después compraba los periódicos para ver si los cuerpos habían sido hallados.

Recién en 1992, la fuga de una sus víctimas permitió apresarlo y descubrir la estela de horror que había provocado. Su nombre era Marcelo Costa de Andrade y con sólo 23 años cometió 14 asesinatos en pocos meses entre 1991 y 1992. Además de violar y asesinar a los niños, en algunos casos confesó haber bebido la sangre de algunas de sus víctimas. Otros cuerpos fueron encontrados decapitados o les había arrancado el corazón.

Su primera pregunta en prisión fue si existía un asesino similar en el mundo. Marcelo Costa de Andrade creció entre la Rocinha, la favela más grande de Río de Janeiro, y la casa de sus abuelos en el estado norteño de Ceará. Andrade tenía un desorden mental evidente y a los 10 años sufrió el abuso sexual de un vecino de la favela. A los 14 escapó de la casa de su madre y empezó a prostituirse en las calles de Río de Janeiro. A los 16, cuando retornó al hogar, intentó abusar de su hermano menor.

Luego de esta saga de episodios aberrantes, la vida de Andrade pareció encontrar un rumbo. Su familia se mudó a la zona de Itaborai, en Niteroi, separada de Río de Janeiro por la Bahía de Guanabara. Consiguió trabajo como repartidor de volantes y comenzó a asistir a ceremonias evangelistas en la Iglesia Universal del Reino de Dios.

Pero en su cerebro bullía el impulso de matar. Al escuchar los sermones de los pastores, su mente desequilibrada entendió que si un niño muere antes de los 13 años iba directamente al paraíso, por ser completamente puros de espíritu. Esa misma conclusión lo llevó a beber la sangre de algunos de los niños que mató, para incorporar algo de su pureza.

En diciembre de 1991 conoció a dos hermanos en las calles de Niteroi, llamados Altaír e Ivan Abreu. Violó y mató al pequeño Ivan, de 6 años, frente a la mirada horrorizada de Altair, a quien también abusó. Dejar con vida al niño fue el comienzo de su final. Apenas pudo escapar, Altair Abreu retornó a su casa y la denuncia por la desaparición de Ivan no tardó en llegar a la policía.

Guiados por la pequeña víctima, capturaron a Marcelo Costa de Andrade frente a su lugar de trabajo, en el barrio de Copacabana.

En un comienzo, el asesino sólo reconoció el crimen del Ivan Abreu, pero el testimonio de su madre, Sonia Andrade, fue clave para despertar una confesión espantosa. La mujer aportó como prueba un machete ensangrentado que Marcelo ocultaba en su casa. Frente al arma asesina, relató 14 asesinatos y guió a la policía por las escenas del crimen.

En medio del recorrido, intento fugarse, objetivo que concretó en enero de 1997 al escaparse del Hospital psiquiátrico Heitor Carrillo. Luego de 12 días, fue recapturado en Guaraciaba do Norte, en Ceará, lugar en dónde había vivido parte de su infancia.

Andrade fue declarado inimputable y se encuentra detenido en el Hospital psiquiátrico Henrique Roxo, el manicomio judicial de la ciudad de Río de Janeiro.


Fuentes: http://www.tudiscovery.com

martedì, marzo 09, 2010

Manuel Octavio Bermúdez, "El Monstruo de los Cañadulzales"



Ayer mientras estaba parlando con mi flako, me estaba recetando “El monstruo de los cañaduzales”, Si otro asesino en serie pedófilo colombiano, pero no tan cabrón como Garavito, a quien por cierto, en el documental que sacaron anoche en el Discovery Chanel, lo mencionaron, jeje la fiscalía de Colombia, fue a “pedirle” ayuda con el perfil de Manuel Octavio Bermúdez, ironías de la vida jeje.

El 6 abril de 1999 cuando fueron encontrados los restos de un niño en la hacienda Papayal de Palmira. En esa época el país entero hablaba del mayor homicida en serie del mundo: Luis Alfredo Garavito, 'La Bestia', quien violó y mató a más de cien niños en todo el país. Las autoridades del Valle del Cauca pensaron que el niño encontrado había sido víctima de Garavito. Desconocían que estaba naciendo otro despiadado criminal.
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Ese mismo año, en agosto, también en Palmira, encontraron otro niño. Al año siguiente, en mayo, fue hallado otro menor. Finalmente, entre 1999 y el 2003, los hallazgos se elevaron a 17 cadáveres, encontrados en cañaduzales de Palmira, Pradera, Yotoco y Tuluá. Más de cuatro años llevaba un grupo especializado buscando al asesino de niños que sembró la muerte y el terror en el centro del Valle. Este grupo, en el cual había científicos altamente calificados, recolectó y analizó muchas evidencias sobre el asesino en serie de los cañaduzales en medio de la investigación forense y policial.
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A pesar de esto admiten que el hombre logró engañarlos con rastros y pistas falsas que generaron un perfil errado. El miércoles 16 de julio la mamá de Luis Carlos Gálvez avisó a la policía de Pradera sobre la desaparición de su hijo de 12 años. El mismo día se hizo cargo de la investigación el grupo especializado, conformado por la Dijin de la Policía, el Instituto de Medicina Legal y el CTI.
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La primera pista que obtuvo la desesperada madre de Luis Carlos fue a través de un vendedor de paletas y helados quien les manifestó que el día anterior había visto al menor en compañía de otro vendedor recién contratado por la empresa. De inmediato las autoridades desplegaron brigadas por las calles de Pradera en busca del vendedor de paletas señalado. No fue difícil hallarlo, horas después, voceando su mercancía por las calles del pueblo.
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Después de capturar al supuesto asesino el grupo encargado de la investigación allanó una vivienda del barrio El Cairo donde éste había alquilado, pocos días antes una diminuta habitación. En el lugar los investigadores encontraron recortes de periódico con informes sobre las muertes de los niños, cuyos cuerpos fueron encontrados en similares circunstancias, jeringas y algunas sustancias que fueron analizadas. Pero la prueba contundente fue el hallazgo del reloj de pulsera que usaba Luis Carlos el día de su desaparición. En la billetera del capturado descubrieron un pedazo de empaque de Roxicaína Lidocaína, medicamento hallado en abril de ese mismo año junto al cuerpo de José Miguel Figueroa, en Yotoco.
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Confrontado con esta prueba el homicida confesó el asesinato y señaló el lugar del cañaduzal donde dejó el cuerpo sin vida. Dramática confesión El hombre capturado fue identificado como Manuel Octavio Bermúdez, nacido en Trujillo, Valle, de 42 años y padre de dos hijos. Fue llevado desde Pradera hasta Cali donde se le practicaron múltiples pruebas con el fin obtener certeza sobre su culpabilidad y cuantificar el número de víctimas.
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De la forma más aterradora Bermúdez narró cómo conseguía a sus víctimas, entre los 9 y 13 años, en los mercados móviles, galerías y les ofrecía diez mil o quince mil pesos para que lo acompañaran a cortar espigas de caña. Una vez allí a algunos de ellos les inyectó una sustancia para adormilar sus piernas y que no escaparan o los amenazaba con un cuchillo. Eran niños de pocos recursos que trabajaban o pedían plata para ayudar a sus familias.
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A pesar de que durante el primer interrogatorio este hombre manifestó con frialdad, "Sí, violé y maté a los niños", el CTI decidió mantener la prudencia e iniciar una serie de pruebas como el ADN, muestras de sangre y análisis siquiátricos, para determinar si en verdad este es el "monstruo de los cañaduzales".
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Una delegación de fiscales, científicos y agentes del CTI, así como la directora de la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía General de la Nación llegaron a Cali para acompañar de cerca la evaluación de las evidencias, estudiar la confesión y judicializar al asesino.
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Paradójicamente, el caso llegó al Juzgado Tercero del Circuito de Palmira, el mismo despacho que en mayo del 2000 condenó a Bermúdez a cinco años y cuatro meses de prisión por la violación de un niño. En esa oportunidad también aceptó su culpa. Esa captura explicaría luego por qué entre los primeros meses del 2000 hasta noviembre del 2001, tiempo en el que estuvo preso Bermúdez, no fueron encontrados niños en los cañaduzales. Pero los antecedentes de este hombre no quedaron allí. En 1988 fue condenado, también en Palmira, a 16 meses por corrupción de menores. En su última pena, el Juzgado Tercero lo condenó a 56 años de cárcel por el homicidio de Luis Carlos Galvis y la violación del otro menor. Pero como 'El Monstruo de los Cañaduzales' confesó sus crímenes la sentencia se redujo a 26 años y ocho meses.
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Manuel Octavio Bermúdez habría declarado que tuvo contacto con más de 50 niños de la región. Esta última confesión señala el comienzo de otra etapa en la abrumadora investigación judicial: el reconocimiento y la identificación, con la ayuda del criminal, de los menores que aún están reportados como NN, y la entrega del cadáver del niño Andrés Felipe Serna Useche, primera víctima de Bermúdez.
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Los familiares de los niños asesinados podrán por fin darle cristiana sepultura a los pequeños y aliviar en algo su dolor. También manifestaron que es importante esta captura porque con ella se pone fin al terror que se había apoderado de los pobladores del centro del Valle.

El 17 de febrero de 2004, Manuel Octavio Bermúdez fue condenado a 56 años de prisión por el homicidio de un menor, pero la condena fue reducida a 26 años y ocho meses de cárcel ya que reconoció los crímenes.

Hasta el momento, Bermúdez sólo fue condenado por un asesinato y una violación, a pesar de que reconoció que asesinó y violó a 21 niños en los municipios de Palmira, Pradera, Buga y Tulúa. Sólo 17 cuerpos fueron hallados, y seis de ellos siguen sin identificar. Cuatro niños no han sido aun encontrados.

Manuel Bermúdez comparte su encierro en la prisión de Valledupar con Luis Alfredo Garavito………..


Libros al respecto: Crónica de un asesino de niños. Manuel Octavio Bermúdez. El monstruo de los cañaduzales, de Iván Valencia Laharenas

domenica, agosto 09, 2009

Dean Corll - Candy Man

El hombre de los dulces fue responsable de los asesinatos de al menos 27 niños y jóvenes de Houston, Texas. Para ello Dean Corll tenía una habitación especial de torturas donde violaba, torturaba e incluso castraba a sus víctimas. Para llevar a cabo sus crímenes fue ayudado por dos de sus amigos, David Owen Brooks y Elmer Wayne Henley quienes le "vendían" a jóvenes incautos que accedían engañados a ir a la casa de Dean, por cada "presa" Corll ofrecía 200 dólares a sus complices.

Las fechorías de Corll se dieron a conocer sólo cuando Henley lo traicionó y asesinó en defensa propia, para el resto de sus vecinos Dean Corll era un hombre modélico al que le encantaba regalar dulces a los niños.


Dean Arnold Corll nació en Fort Wayne, Indiana irónicamente el 24 de diciembre de 1939. Su padre Arnold Edwin Corll no era una figura muy estable, pues castigaba a sus hijos severamente por el más pequeño error. Debido a las constantes peleas con su madre Mary Robinson se divorciaron cuando Dean apenas era un niño, sin embargo se volvieron a casar después de la Segunda Guerra Mundial.

Cuando se separaron por última ocasión, Dean y Stanley su hermano menor fueron a vivir con las hermanas mayores de su madre, debido a que Mary tenía que trabajar para mantener a sus hijos. Dean enfermó por una fiebre reumática que le ocasionó un soplo cardíaco y para alejarse de su padre se mudaron a Pasadena, Texas.

Su madre se volvió a casar nuevamente y con su segundo esposo empezaron un negocio de dulces de nuez desde su garaje, Corll ya con 11 años ayudaba en la empresa familiar, él era generoso y regalaba muestras a los chicos del barrio. En los estudios Dean era percibido como un buen estudiante de impecable aspecto y disciplinado, utilizaba parte de su tiempo para ayudar día y noche a su madre, y seguir con sus estudios, pero la condición de su corazón limitó sus aspiraciones atléticas, por esto se dedicó a estudiar música y aprendió a tocar el trombón.

Cuando Dean tenía 19 años, se mudaron nuevamente, en esta ocasión a Houston Heights, lugar donde abrieron una pequeña tienda. Tras el segundo divorcio de su madre, Mary nombró a Dean como vicepresidente de la compañía, él se cambió a un departamento justo encima de la tienda. El negocio iba por buen camino y ya contaba con algunos empleados, Corll pasaba mucho de su tiempo libre en la compañía de jóvenes menores que él y tenía el habito de regalar dulces a los niños locales, razón por la cual los medios de comunicación le dieron el apodo “el hombre de los dulces”, una vez que sus crímenes se dieron a conocer.

En 1964 Corll se alistó en el servicio militar a pesar de su condición cardíaca, durante su tiempo como soldado se dio cuenta de su homosexualidad, por este motivo fue dado de baja después de haber servido por 10 meses y pronto regresó a la tienda de dulces para ayudar a su madre. Con el tiempo se convirtió en el dueño de la empresa y daba dulces gratis a los niños para que visiten la tienda, a muchos de los locales les parecía extraño que Corll pase mucho tiempo con niños en especial adolescentes, sin embargo nadie relacionó esto cuando las desapariciones de jóvenes comenzaron a producirse.

Después del tercer matrimonio fracasado de su madre en 1968, Mary se mudó a Colorado, se mantenían en contacto por teléfono, pero ella jamás volvió a ver a su hijo de nuevo. La empresa de dulces empezó a fallar y como su padre antes que él, Dean tomó un trabajo de electricista en “Houston Lighting and Power Company”, lugar donde trabajo hasta el día que lo mataron.

Cuando había cumplido los 30 años experimento un severo cambio de personalidad volviéndose híper sensitivo y tétrico, empezó a pasar tiempo con adolescentes y a hacer reuniones donde se drogaban con fundas de papel que contenían pintura o pegamento.

El trío bizarro

Lo mas extraño de Corll era tal vez la elección de sus amigos, quienes en gran parte eran adolescentes masculinos entre 13 y 20 años, de todos sus conocidos sólo dos eran bien cercanos a Dean, Elmer Wayne Henley de 14 años y David Owen Brooks de 15 años. Los tres pasaban mucho tiempo en la casa de Corll o paseando en su furgoneta blanca, pero en una ocasión Brooks entró al apartamento de Dean para encontrarlo desnudo con dos muchachos atados y desnudos también, tan nervioso se puso el hombre de los dulces liberó a los jóvenes y le regaló el coche a Brooks para comprar su silencio, pronto la demencia de Corll le llevó a ofrecerles a David y a Wayne la cantidad de $200 por cada muchacho que le traigan.


Los homicidios en masa

La característica que todas las víctimas compartían era que todos eran adolescentes hombres de menos de veinte años, el primero en morir fue Jeffrey Konen de 18 años, quien desapareció el 25 de Septiembre de 1970, mientras hacia autostop. Konen fue dejado en la esquina de la carretera de Westheimer, fue recogido por Corll, quien le ofreció llevarlo a su casa en Braeswood Place, la amable apariencia convenció al joven Jeffrey de subirse al coche. Konen fue la única víctima de esa edad y que no vivía en el barrio de Corll. El resto de la víctimas eran adolescentes mas jóvenes que vivían en Houston Heights, un barrio pobre, una de ellos fue Homer García de 15 años, quien conoció a Henley cuando estudiaba en la escuela de conducción, fue invitado a una de las fiestas en la casa de Corll.

La policía por su parte recibía muchos reportes de jóvenes desaparecidos o jóvenes fugados de sus casas, aunque los padres negaban que sus hijos escaparan de casa. Las víctimas a menudo estaban solas o en parejas, y eran invitados a las fiestas en el apartamento de Corll, los jóvenes que frecuentaban esos eventos eran amigos de Henley o Brooks, excepto Malley Winkle y Billy Baulch quienes trabajaron con Dean en la empresa de dulces en los sesenta.

La investigación apuntaba a Corll como sospechoso, pero los comentarios de las personas no eran testimonios positivos para la investigación, puesto que todos los interrogados confirmaban que Dean era un hombre bueno.


Elmer Wayne Henley quien fue complice de Dean al encubrir y llevar a las víctimas a la casa del despiadado asesino, finalmente asesinó a Dean.

Las víctimas de Dean Corll

Los homicidios de Corll mostraban el mismo modus operandi, los adolescentes eran estrangulados, muertos por disparos y violados. De acuerdo con los reportes policíacos, el orden de las desapariciones seria el siguiente:

- 25 de Septiembre de 1970: Jeffrey Konen de 18 años. Enterrado en High Island beach.

- 15 de Diciembre de 1970: Danny Yates de 15 años y James Glass de 14, desaparecieron en una reunión de su religión, engañados por David Brooks, ambos fueron torturados y estrangulados por Corll.

- 30 de Enero de 1971: Donald Waldrop de 17 años y Jerry Waldrop, 13, quien de acuerdo con Brooks, el padre de ambos era un constructor que en aquel tiempo trabajo en un apartamento continuo al de Corll cuando este los estranguló.

- 9 de Marzo de 1971: Randell Lee Harvey de 15 años desapareció camino a su casa, cerca de una estación de gasolina. Corll le disparó en la cabeza y lo sepultó con el resto, cerca del cobertizo de su bote. Su cuerpo fue identificado el 17 de Octubre del 2008.

- 29 de Mayo de 1971: David Hilligeist de 13 años, desapareció yendo a la piscina local, David era uno de los amigos de la infancia de Henley. Malley Winkle de 16 años, antiguo empleado de la tienda de dulces y novio de la hermana de Randell Lee fue visto por última ocasión subiendo junto con Hilliegeist a una furgoneta blanca.

- 17 de Agosto de 1971: Ruben Watson de 17 años desapareció yendo al cine, esta fue la última víctima identificada antes que Henley comenzara a participar en los secuestros y asesinatos.

- 24 de Marzo de 1972: Frank Aguirre de 18 años, era el novio de Rhonda Williams, cuya presencia en la casa de Corll desató la confrontación final entre Henley y Dean. Frank fue enterrado en High Island beach.

- 21 de Mayo de 1972: Johnny Dejome de 16 años y Billy Baulch de 17 años, desaparecieron yendo a la tienda, Henley lo estranguló y después le disparó en la cabeza. Billy trabajo con Dean en la tienda de dulces durante los sesenta, fue enterrado en High Islan beach.

- 2 de Octubre de 1972: Wally Jay Simoneaux de 14 años y Richard Hembree de 13, fueron vistos por última vez junto a una furgoneta blanca aparcada en una tienda. Fueron enterrados cerca del cobertizo del bote de Corll.

- 22 de Diciembre de 1972: Mark Scott de 18 años fue torturado y asesinado por Corll, Mark era amigo de Henley y Brooks.

- 4 de Junio de 1973: Billy Ray Lawrence de 15, este caso fue diferente porque Corll lo mantuvo con vida por cuatro días antes de matarlo y enterrarlo en el lago Sam Rayburn. Billy era amigo de Henley.

- 15 de Junio de 1973: Ray Blackburn de 20 años, era de Lousiana, estaba casado y tenía un hijo. Fue la víctima más adulta de Corll.

- 13 de Julio de 1973: Homer García de 15 años, conocía a Henley por los cursos de conducción. Le dispararon y enterraron en el lago Sam Rayburn.

- 19 de Julio de 1973: Tony Baulch de 15 años, Corll asesinó a su hermano mayor el año anterior, fue enterrado cerca del cobertizo de su bote.

- 25 de Julio de 1973: Marty Jones de 18 años y su amigo Charles Cary Cobble de 17 fueron vistos por última vez en la compañía de Henley. A Charles le dispararon dos veces en la cabeza.

- 3 de Agosto de 1973: James Dreymala de 13 años se convertiría en la última victima de Corlls, fue engañado para que entre al apartamento de Dean en Pasadena a recolectar tapas de las botellas de sodas para venderlas.

La ultima fiesta de Corll

La noche del 8 de Agosto de 1973, Henley llevó a su novia Rhonda y a Tim Kerley a la casa de Corll, quien se molestó en el instante que vio a la chica, después de unas cervezas y un poco de hierba se calmó. En algún momento los tres adolescentes perdieron el conocimiento y se levantaron atados, Henley se despertó cuando estaba siendo esposado por Corll, sabiendo lo que le esperaba logró convencerlo de que lo deje libre y lo ayudaría, Dean aceptó, y tras intentar violar a Tim Kerley, el joven luchó tanto que Dean frustrado salió de la habitación, en ese momento Henley tomó el arma que Corll había dejado, una pistola calibre 22. Cuando el hombre de los dulces regresó intentó atacar a Henley, pero este le disparó seis veces, en la espalda, hombro y cabeza.

El asesino serial había muerto y Henley resignado ante la culpa llamó a la policía, mientras esperaban este le dijo a Tim: “me hubieran dado $200 por ti”. Cuando los oficiales interrogaron al cómplice, este les contó todo sobre los asesinatos, la policía escéptica no creía la historia hasta que Henley les mencionó algunos nombres de los adolescentes desaparecidos.

Al investigar el apartamento se toparon con una oscura verdad. Dean Carll los había matado a todos en su cámara de tortura.

La cámara de tortura y las nuevas víctimas

Un cuarto oscuro, diseñado sólo para la tortura y la muerte acompañado por un extraño a olor. Tenía un piso alfombrado cubierto por plástico y una larga tabla con esposas adjuntadas la cual sería el último lugar de reposo de las victimas, cuerdas y varios juguetes sexuales describieron la naturaleza de los homicidios. También había un extraño cajón de madera con huecos hechos para que el aire entre.

Los días que siguieron después de la muerte del hombre de los dulces, Henley llevó a los oficiales al cementerio personal de Corll, cerca del cobertizo de su bote había un terreno donde tras cavar por algunas horas descubrieron varios cuerpos bañados en cal y envueltos en plástico, como un caramelo. Henley no se detuvo allí y tras confesar toda su participación los llevó al resto de “cementerios” que Corll había creado en todo Houston. La policía descubrió un total de 27 cadáveres, que al ser examinados mostraban señales de haber sido estrangulados y torturados, algunos también habían sido castrados, otros fueron muertos a balazos, y con objetos insertados por el recto, y absolutamente todos habían sido sodomizados.

Cuando la investigación y búsqueda de cadáveres estaba terminando, Henley insistió en que faltaban tres cuerpos más que habían asesinado, estos jamás fueron encontrados. Aunque si descubrieron dos huesos que no eran de las victimas encontradas cerca del cobertizo del bote de Corll por lo que no se descarta que hubiesen mas víctimas que nunca aparecieron.


Dean arriba fue ayudado por Henley quien aparece en prisión en el 2008 (foto del centro). Exhumando la fosa común donde Dean enterraba a sus víctimas.

sabato, gennaio 24, 2009

El monstruo que sembró la muerte en los cañaduzales

El vendedor de helados fue condenado a 56 años de prisión por el homicidio de un menor y la violación de otro. Por confesión la pena se redujo a 26 años y ocho meses, a pesar de que reconoció que asesinó a 21 niños, pero sólo 17 cuerpos fueron hallados. Detalles del proceso.

La historia de violencia que sembró en los cañaduzales uno de los tres asesinos en serie que ha habido en Colombia se inició el 6 abril de 1999 cuando fueron encontrados los restos de un niño en la hacienda Papayal de Palmira.

En esa época el país entero hablaba del mayor homicida en serie del mundo: Luis Alfredo Garavito, 'La Bestia', quien violó y mató a más de cien niños en todo el país.

Las autoridades del Valle del Cauca pensaron que el niño encontrado había sido víctima de Garavito. Desconocían que estaba naciendo otro despiadado criminal. Ese mismo año, en agosto, también en Palmira, encontraron otro niño.

Al año siguiente, en mayo, fue hallado otro menor. Finalmente, entre 1999 y el 2003, los hallazgos se elevaron a 17 cadáveres, encontrados en cañaduzales de Palmira, Pradera, Yotoco y Tuluá.

Los cuatro niños de los que habla Manuel Octavio Bermúdez no han sido encontrados.

La investigación. El asesino aumentaba cada vez más sus víctimas. Pero sólo en diciembre del 2002, cuando los muertos ya eran nueve, las autoridades dejaron de investigar estos casos como hechos aislados y conformaron un grupo interinstitucional entre la Fiscalía, la Policía, el CTI y un psiquiatra de Medicina Legal.

Empezaron a reunir las pistas que el homicida había dejado en cada una de las escenas de los crímenes. En casi todas hallaron cordones de zapato y en ocasiones jeringas, ampolletas de complejo B y frascos vacíos de otras sustancias como lubricantes.

Para el año siguiente ya había un perfil del asesino en serie. Se trataba de un psicópata pedofílico socialmente desorganizado, con un problema o defecto en uno de sus pies, de 1,55 a 1,60 metros de estatura y que se desplazaba en bicicleta.

La captura. Debieron pasar siete meses para que en Pradera, el 18 de julio del 2003, fuera detenido un vendedor de helados como sospechoso de la desaparición de un niño. Hasta allí llegó el grupo interinstitucional para hablar con Manuel Octavio Bermúdez, cuya descripción correspondía al perfil que ellos tenían.

En la billetera del capturado descubrieron un pedazo de empaque de Roxicaína Lidocaína, medicamento hallado en abril de ese mismo año junto al cuerpo de José Miguel Figueroa, en Yotoco.

La vivienda donde Bermúdez vivía fue allanada y los investigadores encontraron varios recortes de prensa de las noticias de los asesinatos de los niños y el reloj de Luis Carlos Galvis.

Con todas esas pruebas, sumado al reconocimiento en fila que hizo un niño que se había escapado del asesino, y en una indagatoria que se realizó los días 18, 21, 22 y 23 de julio, el 'Monstruo de los Cañaduzales' confesó sus crímenes.

El testigo, contactado por el homicida el Jueves Santo del 2002, había sido una de las piezas claves para realizar el perfil del asesino en serie, ya que fue él quien relató a las autoridades que aquél cojeaba del pie derecho.

De la forma más aterradora Bermúdez narró cómo conseguía a sus víctimas, entre los 9 y 13 años, en los mercados móviles, galerías y les ofrecía diez mil o quince mil pesos para que lo acompañaran a cortar espigas de caña.

Una vez allí a algunos de ellos les inyectó una sustancia para adormilar sus piernas y que no escaparan o los amenazaba con un cuchillo. Eran niños de pocos recursos que trabajaban o pedían plata para ayudar a sus familias.

La condena. Paradójicamente, el caso llegó al Juzgado Tercero del Circuito de Palmira, el mismo despacho que en mayo del 2000 condenó a Bermúdez a cinco años y cuatro meses de prisión por la violación de un niño. En esa oportunidad también aceptó su culpa.

Esa captura explicaría luego por qué entre los primeros meses del 2000 hasta noviembre del 2001, tiempo en el que estuvo preso Bermúdez, no fueron encontrados niños en los cañaduzales.

Pero los antecedentes de este hombre no quedaron allí. En 1988 fue condenado, también en Palmira, a 16 meses por corrupción de menores.

En su última pena, el Juzgado Tercero lo condenó a 56 años de cárcel por el homicidio de Luis Carlos Galvis y la violación del otro menor. Pero como 'El Monstruo de los Cañaduzales' confesó sus crímenes la sentencia se redujo a 26 años y ocho meses.

Bermúdez podría salir en diez años

'El Monstruo de los Cañaduzales' pagará un año y dos meses por cada uno de los 21 niños, que según él mismo, violó y estranguló.

Manuel Octavio Bermúdez sólo fue condenado por la muerte de uno de ellos.

Los otros procesos, según la Fiscalía de Derechos Humanos de Cali, continúan en investigación. "Tiene quince medidas de aseguramiento por los casos de los niños, pero necesitan recopilar otras evidencias", indicó la fuente judicial.

Abogados explicaron que al final, con otras rebajas, aunque lo condenaran por los otros 16 asesinatos, no estaría en la cárcel más de 20 años, como temen que suceda en el caso de Luis Alfredo Garavito.

Y si la Fiscalía no acusa a Bermúdez por sus otros crímenes, éste podría salir libre en diez años, por estudio y trabajo.

“El derecho penal es benigno con esta delincuencia. Los abusadores de niños cuentan con una serie de beneficios”, aseguró, Élmer Montaña, director del Comité de Atención a las Víctimas de Violencia Sexual de la Casa de Justicia del Distrito de Aguablanca.

mercoledì, dicembre 31, 2008

Ted Bundy

" Nosotros los asesinos seriales somos sus hijos, somos sus esposos, estamos en todas partes. Y habrá más de sus niños muertos mañana. " - Theodore Robert Bundy

Eleanore Louise Cowell de 22 años de edad, paso los últimos meses del embarazo en un hogar para madres solteras en Burlington (Vermont). El 24 de noviembre de 1946 dio a luz a su hijo Theodore Robert Cowell. Su padre biológico Lloyd Marshall jamás formaría parte de su vida. Poco después del nacimiento viajaron a Philadelphia para vivir con los padres de Eleanore. Para evitar a Ted la verguenza de ser hijo natural y a Eleanore el estigma social de madre soltera aceptaron representar el rol de padres de Ted, así el niño creció viendo a su madre como su "hermana mayor".

A los 4 año de edad, Ted y su madre natural se trasladan a Tacoma (Washington), para vivir con unos parientes. Allí cambiaron sus nombres legalmente, Ted lo hizo por Theodere Robert Nelson y su madre Eleanore como Louise Cowell, uno año después, su madre se casa con un cocinero del ejercito llamado Johnnie Culpepper Bundy, cuyo apellido tomo Ted a pesar de aun no saber que Eleanore era su verdadera madre.


El matrimonio tuvo 4 hijos, Ted pasaba mucho tiempo cuidándolos luego de salir de la escuela. Ted y su padrastro no tuvieron una relación padre-hijo normal, en realidad al único hombre que respetaba y admiraba era a su abuelo materno (a quien consideraba su padre), que vivía en Pennsylvania.

En su juventud Ted fue muy tímido y a menudo era objeto de burlas por parte de sus compañeros de escuela secundaria, sin importan las humillaciones que sufrió, pudo mantener un alto promedio académico durante la primaria, secundaria y universidad.


Cuando Ted se gradúo de la secundaria, gano una beca universitaria y en 1966 viaja a Washington, donde un estudio intensivo de chino, conservando su alto promedio de notas académicas. En 1967 ocurrió un suceso que cambio para siempre su vida, conoce a Stephanie Brooks, una mujer muy sofisticada hija de una familia rica de California.

Ted no podía creer que alguien de tan buena cuna pudiera interesarse por él. Aunque tenían muchas diferencias, les gustaba mucho esquiar y fue durante esos viajes que comenzaron a ser amantes. Stephanie fue la primera amante de Ted y pasaban muchas horas juntos haciendo vida de pareja, como por ejemplo, viajes románticos para esquiar, largas caminatas y cenas intimas, Pero Stephanie no estaba tan enamorada de Ted como él lo estaba de ella, Stephanie deseaba a alguien con un futuro y Ted no era el mejor candidato. Luego de graduarse en universidad en 1968, Stephanie rompe relaciones con Ted, él nunca pudo recuperarse de esta relación frustrada. Ted siguió obsesionado con Sthepanie que con frecuencia le escribía, pero ella no estaba tan interesada en seguir esta relación amorosa.


Esta obsesión siguió durante toda su vida y probablemente jugó un papel muy importante en la serie de asesinatos que aterrorizo al mundo.

Para empeorar las cosas, en 1969, Ted se entera que su "hermana mayor" es su verdadera madre y sus "padres" son sus abuelos. Su cambio fue notable, paso de una persona tímida e introvertida a una persona de carácter dominante y enfocado. Ahora Ted era un hombre con misión, realizó estudios de psicología, en los cuales sobresalió, se gradúo con honores y era de los estudiantes preferidos de sus profesores.

En este tiempo conoce a Meg Anders, con quien tuvo una relación por casi 5 años. Meg trabajaba como secretaria y era una mujer algo tímida, reservada y divorciada que creyó haber encontrado en Ted la figura perfecta de padre para su hija. Meg estaba muy enamorada de Ted, sin embargo él no estaba listo para el matrimonio, quería tener más logros en su vida. Ella sentía que Ted no estaba tan enamorado, porque mantenía varias relaciones al tiempo, pero Meg pensaba que algún día cambiaría, ella no sabia su obsesión por Stephanie. En cierta ocasión comento Ted a un amigo intimo que Stephanie "era la única mujer, la única mujer que siempre y realmente había amado. Es diferente lo que siento por Meg".

Entre 1969 y 1972 la vida de Ted parece cambiar para bien, envía varias solicitudes para estudiar leyes y al mismo tiempo entra al mundo de la política, trabaja en la campaña para reelegir al gobernador de Washington, posición que le fue muy útil para hacer amistades en el partido republicano. Trabajo también como voluntario en una clínica para crisis en Washington, y entra a trabajar a King County Law and Justice Planning Office en Washington localizando criminales habituales. Todo parecía ir por buen camino, incluso salvo a un joven de ahogarse en un lago.

En septiembre de 1973 entra a estudiar leyes en la Universidad Puget Sound de Tacoma, ese mismo año, durante un viaje de negocios a California para el partido republicano de Washington, Ted se reunió con su viejo amor, Stephanie. Ella quedó sorprendida con su cambio, Ted era ahora mucho más maduro y con objetivos en su vida, Stephanie vuelve con su viejo amor. Luego de un invierno muy romántico, Bundy cambio radicalmente con Stephanie, repentinamente se torna frío y desanimado, en febrero de 1974, sin explicación alguna Ted termina el contacto con Sthepanie. Su plan de venganza estaba rodando, rechazó a Stephanie como ella lo había rechazado alguna vez, nunca volvió a saber de él.

El 4 de enero de 1974, sus compañeras de cuarto descubren el cuerpo inconsciente de Joni Lenz, aun está en su cama rodeada de un charco de sangre. Ha sido brutalmente golpeada en la cabeza y al quitar las cobijas descubren también que una pieza arrancada de la cabecera ha sido salvajemente introducida en su vagina. Es llevada al hospital donde permanece en coma por varios meses. El brutal ataque deja a Joni con un serio daño cerebral.


La noche del 31 de enero del mismo año, Lynda Healy de 21 años es secuestrada de su habitación en Washington. Su familia y amigos se empezaron a preocupar cuando ella no se reporta a su trabajo ni a su casa y lo reportan a la policía. Esta descubre en su habitación una funda de almohada y un par de sábanas ensangrentadas y en el closet su camisón con el cuello también ensangrentado. Las ropas que usaba el día anterior no son encontradas como tampoco su cuerpo o rastros del atacante.

El 9 de febrero, Carol Valenzuela de 20 años desaparece de Vancouver, su cuerpo no es descubierto hasta octubre junto con los restos de otra mujer que jamás ha podido ser identificada.

Dos días después de la desaparición de Valenzuela, Nancy Wilcox de 16 años desaparece en Holladay. Su cuerpo jamás fue recuperado.

El 12 de marzo, otra estudiante desaparece, esta vez es Donna Mason, de 19 años. Es vista con vida por última vez alrededor de las 7 de la tarde dirigiéndose a un concierto de jazz en el campus.

Susan Rancourt, de 18 años, desaparece el 17 de abril mientras camina por los jardines del Central Washington State College. Había quedado de verse con un amigo para ir a ver una película alemana, nunca llegó a la cita. Fue vista por última vez a las 9 de la noche cuando salía de una junta con uno de sus asesores escolares.

La siguiente víctima de Bundy sería Roberta Parks de 20 años. La secuestra mientras ella se dirige al dormitorio de unas amigas para tomar un café. Bundy usa el truco de aparecer como discapacitado y le pide que le ayude a subir algunas cosas a su auto.

A pesar de que Bundy desea recibirse como abogado, en mayo de 1974 deja la universidad para tomar un puesto en el Departamento de Servicios de Emergencia de Olympia.

El primero de junio de 1974, Brenda Ball de 22 años desaparece de la Taverna Flame en Burien. Había comentado a sus amigos que iba a buscar quién la llevara a Sun City, fue vista por última vez en el estacionamiento de la taberna platicando con un hombre con el brazo en cabestrillo. Tomó 19 días a sus amigos darse cuenta que jamás había llegado a su destino, solo entonces dieron aviso a la policía.
Ese mismo mes, el día 11, Georgann Hawkins de 18 años desaparecería de detrás de la fraternidad Kappa Alpha Theta en.Seattle. Al parecer después de ir a una reunión pasó a despedirse de su novio y a recoger algunos libros que necesitaba para un examen de Español. Su compañera de cuarto se preocupó al ver que no llegaba y llamó al novio de Georgann, él le dijo que ella había salido de ahí a la 1 de la mañana. La preocupada compañera despertó a la encargada del dormitorio y juntas esperaron su llegada. Por la mañana llamaron a la policía quién, en vista de otras desapariciones en el área, investigó inmediatamente.
Bundy se estaba convirtiendo en un experto asesino, hasta el momento se había logrado salir con la suya y esto le dio valor para realizar dos secuestros y asesinatos en un mismo día.
El 14 de julio Janice Ott dejó una nota a su compañera de cuarto diciendo que iba a dar una vuelta en bicicleta al parque Lake Sammamish. Más tarde algunos testigos dijeron haber visto a una chica que se ajustaba a la descripción de Janice platicando con un hombre de aspecto amigable que llevaba un brazo en cabestrillo, fueron los últimos en verla viva. Bundy la secuestró frente a todo mundo en el parque sin levantar la menor sospecha. Había sido demasiado fácil, así que regresó y tomó otra víctima.
Denise Naslund, de 19 años había ido de día de campo con algunos amigos al parque, mientras buscaba los sanitarios se topó con Bundy quién la secuestró también.
Para el 30 de agosto de 1974, Bundy ha dejado su trabajo en los servicios de emergencia, reaparece de nuevo como estudiante, esta vez en el University of Utah College of Law.
El 6 de septiembre son encontrados algunos huesos humanos diseminados en un área de entre dos y cuatro millas del Parque Estatal Lake Sammamish. De acuerdo a Bundy estos pertenecen a Georgeann Hawkins, Janice Ott y Denise Naslund.
El 18 de octubre otra joven es víctima de Ted Bundy. Esta vez toca el turno a Melissa Smith de 17 años e hija del Jefe de Policía de Midvale. La secuestra cuando ella va hacia su hogar a recoger alguna ropa para pasar la noche en casa de una amiga. Nueve días después sus restos son encontrados en Summit Park. Fue violada y sodomizada antes de ser asesinada. Su cráneo estaba roto al parecer golpeado con algo parecido a una barreta.
En octubre 31, tras asistir a una fiesta de Halloween, desaparece Laura Aime de 17 años. Su cuerpo desnudo sería encontrado el 27 de noviembre en las montañas Wasatch. Había sido golpeada brutalmente y atacada.
El 8 de noviembre de 1974, los investigadores de la policía consiguieron por fin la pista que tanto habían buscado y tanta falta les hacía.
En la tarde de ese viernes un hombre atractivo se acerco a Carol DaRonch de 18 años de edad en la librería Waldens Books de Utah. El extraño le dijo que había visto a alguien tratando de robar su coche y le pidió que lo acompañara al estacionamiento para averiguar si habían robaron algo. Carol pensó que el hombre pertenecía a la seguridad del almacén, cuando llegaron al coche le comunico que todo estaba en orden y no faltaba nada.
El hombre, que se identifico como el oficial Roseland, no satisfecho, insistió en acompañarla a la estación de policía para colocar la denuncia contra el supuesto criminal. Cuando el la llevaba hacia su auto, un VW de color azul pálido, ella percibió un deje alcohólico en su aliento y sospecho, le pidió su identificación, el rápidamente le mostró riendo algo parecido a una credencial y la convenció de subir al coche. Inmediatamente se puso en marcha a toda prisa y le indicó que se pusiera el cinturón de seguridad a lo cuál ella se negó, estaba lista para saltar del carro pero iban demasiado rápido y definitivamente no se dirigían a la estación de policía.
Repentinamente él detuvo el auto e intentó esposarla, ella luchó y como resultado ambas esposas terminaron colocadas en la misma muñeca. Carol grito por su vida, el hombre saco una pequeña pistola y amenazo con matarla sino se callaba, Carol trato de bajarse de coche y lo golpeo en su cara. Cayó por la puerta abierta y pronto lo vio venir con una barreta en mano. A fuerza de terror y adrenalina Carol luchó logrando golpear sus órganos genitales con el pie. Gritando aterrorizada corrió hacia el camino en donde fue recogida providencialmente por una pareja mayor que inmediatamente la llevó a la estación de policía.
En la estación Carol contó lo que uno de sus hombre le había tratado de hacer, pero no había ningún oficial de apellido Roseland y enviaron inmediatamente una patrulla al lugar de los hechos, la policía pudo conseguir la descripción del tipo, del auto y su tipo de sangre; O positivo, el tipo de Bundy.
Esa misma noche del 8 de noviembre, Debby Kent, de 17 años, desaparece del estacionamiento de la secundaria Viewmont a donde había asistido con sus padres a ver una representacion teatral. Debby se había ofrecido a recoger a su hermano en un boliche cercano, quedó de regresar más tarde para recoger a sus padres. De hecho jamás llegó a su carro. Sus padres preocupados llamaron a la policía quien en una rápida búsqueda por el estacionamiento encontraron una pequeña llave perteneciente a un par de esposas. Esa llave serviría para abrir las esposas con que horas antes se presenta Carol DaRonch en la estación de policía.
La investigación en la escuela concluyó que durante la representación un hombre bien parecido había solicitado varias veces a la directora de la obra, Jean Graham, que la acompañara al estacionamiento supuestamente para identificar un auto, ella se negó ya que estaba muy ocupada con la obra. Casi un mes después un hombre llamó a la policía para reportar que, la noche de la desaparición de Debby, había visto salir precipitadamente un VW de color claro del estacionamiento de la escuela.
En enero 12 de 1975, Caryn Campbell acompañó a su prometido, el Dr. Raymond Gadowski a un seminario en Aspen, Colorado. Mientras descansaban en un salón del hotel ella se dio cuenta que había olvidado una revista y regresó a su habitación por ella. El Dr. Gadowski y sus hijos esperaron en vano un rato por ella, finalmente el Dr. decidió ir a buscarla pero descubrió que ella ni siquiera había llegado al cuarto, había desaparecido. A media mañana el preocupado Dr. Gadowski decidió dar parte a la policía, quién acudió de inmediato e inspeccionó cada habitación del hotel sin poder encontrarla.

Casi un mes después un trabajador encontró el cuerpo desnudo de Caryl a algunas millas del Hotel, había sido violada y brutalmente golpeada. No se encontró evidencia alguna de su atacante.
El primero de marzo fue encontrado un cráneo en una zona boscosa de las montañas Taylor, fue identificado como Brenda Ball. La policía condujo una amplia búsqueda en los alrededores y tan solo tres días después descubren partes de los cuerpos de Lynda Healy, Susan Rancourt y Roberta Parks, posteriormente se encontraron algunos restos más que fueron identificados como Donna Mason.
El descubrimiento de los restos de algunas de sus víctimas no detuvo a Bundy, el 15 de marzo secuestra a Julie Cunningham, de 26 años cuando esta se dirige a una taberna en Vail, Colorado. Su cuerpo nunca sería encontrado.
El 6 de abril, tras una discusión con su esposo, Denise Oliverson, de 25 años decide ir a visitar a sus padres en Grand Junction. Cuando ella no regresa esa tarde, su marido piensa que se ha quedado a dormir allá mientras las cosas se calman. Después descubriría que ella ni siquiera llegó a casa de sus padres, en el camino se topó con Ted Bundy. Su cuerpo aun no ha sido encontrado.
Nueve días más tarde, Melanie Cooley, de 18 años desaparece en su camino de regreso de la escuela. Un trabajador de caminos descubriría su cuerpo el 23 de abril siguiente, había sido golpeada salvajemente con una barreta. Sus manos estaban atadas a la espalda y una funda de almohada estaba fuertemente anudada alrededor de su cuello.
El primero de julio, Shelly Robertson, de 24 años, decide iniciar otro de sus acostumbrados paseos por el país viajando de autostop, sus amigos no se preocupan demasiado cuando no la ven por varios días. Es vista por última vez en una gasolinera con un hombre en un viejo camión. Su cuerpo es descubierto por dos estudiantes de minería en el pozo de una vieja mina el 21 de agosto siguiente.
La noche del 16 de agosto de 1975, en una carretera de Utah, un patrullero en servicio vio un VW que le pareció sospechoso, puso sus luces altas para mirar mejor el numero de su placa y este comenzó a acelerar. El sargento Bob Hayward solicitó la ayuda de otras unidades y el VW fue detenido poco después.
Al revisar el auto encontraron que faltaba el asiento del pasajero y además descubrieron una palanca o barreta, un pasamontañas, cuerda, alambre, un par de esposas y unas medias de mujer. Bundy fue colocado en arresto por sospecha de robo y allanamiento a morada.
Después de la detención, la policía comenzó a encontrar conexiones entre Ted y el hombre que había atacado a Carol DaRonch. Las esposas eran de la misma marca y modelo y el coche en que fue detenido era similar al descrito. Además, la palanca que se encontró en el coche de era similar al arma con que había amenazado a DaRonch, también sospecharon que Ted era el culpable del secuestro de la hija de Smith, Laura Aime y Debby Kent. Sin embargo la policía necesitaba mas evidencias.
El 2 octubre de 1975, Carol DaRonch, Jean Graham y un amigo de Debby, fueron llamados a la comisaria de policía para identifican, de entre una formación de 7 hombres, al atacante, uno de ellos era Ted Bundy. Carol DaRonch escogió sin dudar a Bundy como el hombre que la había atacado. Jean Graham y el amigo de Debby Kent también identificaron a Ted como el hombre que habían merodeado en el lugar donde desapareció Debby Kent.
El primero de marzo de 1976, Bundy es encontrado culpable y sentenciado con de 1 a 15 años de prisión por el secuestro de Carol DaRonch. Esta condena en Utah tenía como propósito retenerlo hasta que pudiera ser juzgado por asesinato.
El 20 de octubre siguiente es formalmente acusado del asesinato de Caryn Campbell y llevado a Colorado. Al término del juicio preliminar Bundy despide a su abogado y solicita defenderse a si mismo, lo cuál le es concedido. Durante la espera a que el nuevo juicio comience, el 6 de junio de 1977, Ted escapa de la Biblioteca de la Corte de el Condado de Pitkin, en Aspen, Colorado, saltando desde una ventana en el segundo piso. Diez días después es recapturado.
El 31 de diciembre de 1977, Ted Bundy escapa de nuevo, esta vez de la cárcel de Glenwood Springs, Colorado. Para el 7 de enero de 1978 llega a Tallahassee, Florida, en donde toma un cuarto en una casa de huéspedes bajo el nombre de Chris Hagen. Le dice a su casera que es estudiante, con lo cual nadie sospecha cuando lo ve dirigirse a los campus de Universidad del Estado de Florida. Su ansia de matar es enorme tras los meses en la cárcel, esta vez, decide, lo hará en grande.
La noche del sábado 14 de enero solo unas cuantas de sus ocupantes estaban en la casa de la fraternidad Chi Omega, la mayoría se encontraban fuera en fiestas y reuniones. Como no había una hora límite para su llegada, no era extraño que las chicas permanecieran fuera hasta altas horas de la noche.
Hacia las tres de la mañana, Nita Neary fue llevada a la fraternidad por su novio tras estar en una fiesta. Le llamó la atención encontrar la puerta abierta y tan pronto entró al edificio escucho ruidos, como si alguien corriera por las habitaciones de arriba. Al escuchar pasos en la escalera se ocultó y vio salir corriendo a un hombre con una gorra tejida azul echada sobre los ojos, sostenía en su mano un tronco envuelto en trapo.

Lo primero que pensó Nita es que la fraternidad había sido robada y corrió a su habitación para despertar a su compañera, Nancy. Le contó sobre el extraño hombre que había visto y decidieron despertar a la encargada de la fraternidad. De camino a la habitación de esta encontraron a otra compañera, Karen Chandler, tambaleándose por el pasillo, su cara y cabeza estaban cubiertas de sangre. Nientras Nancy trataba de ayudar a Karen, Nita despertó a la encargada y juntas fueron a revisar otras habitaciones, encontraron a Kathy Kleiner en su cuarto, viva pero terriblemente golpeada. Inmediatamente Nancy llamó a la policía.

La policía encontró los cadáveres de dos chicas más. Fueron atacadas mientras dormían.

El primer cadáver encontrado fue el de Lisa Levy, había sido brutalmente golpeada en la cabeza, violada y mordida, de hecho su pezón derecho había sido casi arrancado. Además, fue atacada sexualmente con una botella de spray para el cabello. Las marcas de dientes encontradas en su nalga izquierda jugarían un papel muy importante en el juicio contra Ted Bundy.

El segundo cadáver, Margaret Bowman, también había sido golpeada salvajemente, pero no había sido violada o mordida. Fue estrangulada con una media que aun estaba fuertemente atada a su cuello.

Las investigaciones de la policía no llevaron a nada, ninguna de las chicas golpeadas recordaba algo ya que ambas dormían cuando fueron atacadas.

A menos de una milla de la fraternidad Chi Omega, alrededor de las cuatro de la madrugada, Debbie fue despertada por el sonido de golpes provenientes del departamento de junto en donde vivía su amiga Cheryl Thomas. Asustada, despertó a su compañera de cuarto y cuando escucharon a Cheryl quejarse decidieron llamarla por teléfono, cuando no contestó, llamaron inmediatamente a la policía.

La respuesta fue casi inmediata, al estar investigando los crímenes de Chi Omega, a la policía le tomó menos de cuatro minutos llegar donde Debbie. Encontraron a Cheryl semi inconsciente y terriblemente golpeada. Su cráneo sufrió cinco fracturas lo que le causó sordera total del oído izquierdo, su hombro izquierdo estaba dislocado y su mandíbula también estaba rota. Los daños que sufrió en el octavo par craneal la dejaron para siempre con problemas de equilibrio. Tardó más de un mes en dejar el hospital pero sobrevivió. Una máscara hecha con una media fue encontrada en entre sus sábanas en las que había rastros de semen.

La policía trabajó diligentemente, pero ninguna de las pruebas era concluyente. No tenían un sospechoso y en Tallahassee no había antecedentes de Bundy.

El 6 de febrero Ted decide dejar el lugar, para ello, roba una camioneta de la universidad. Dos días después, en Jacksonville, la llegada de su hermano mayor frustra el intento de secuestro de una niña de 14 años.

Kimberly Ann Leach sería, no solamente la última víctima de Bundy, también sería la más joven con tan solo 12 años. Kimberly desaparece el 9 de febrero de 1978 de su escuela en Lake City, Florida, es vista con vida por última vez siendo conducida por un hombre de aspecto enojado hacia una camioneta blanca. Su cuerpo sería descubierto hasta el 12 de abril en una vieja porqueriza. Estaba semidesnuda, con rastros de haber sido golpeada y violada, de hecho, por su permanencia a la intemperie estaba parcialmente momificada.

Tras el asesinato de Leach, por alguna razón Bundy regresa a su departamento en Tallahassee, se deshace de la camioneta abandonándola en un mal vecindario y roba otro auto, casi es arrestado cuando es detenido por un policía, pero mientras este verifica las placas del auto, Ted escapa. Una vez más regresa al departamento y lo limpia de cualquier huella que hubiera podido dejar, sale y roba un VW con el que finalmente abandona Tallahassee.

Bundy es finalmente arrestado en Pensacola, Florida, en donde el patrullero David Lee reconoce las placas de VW como robado. Tras una breve persecución, Ted finalmente se detiene, pero intenta huir a pie tras agredir al oficial Lee. Este dispara su pistola y Bundy cae al suelo pretendiendo estar herido, pero cuando Lee se acerca nuevamente lo ataca. Finalmente Bundy es sometido por el oficial y esposado. La carrera de Ted Bundy como asesino ha finalizado.

Bundy y sus abogados intentaron muchas diferentes líneas de defensa durante el juicio, pero las marcas de dientes encontrados en la nalga izquierda de Lisa Levy y el testimonio de Nita Neary fueron demasiado. El 13 de julio de 1979 Ted Bundy es sentenciado a muerte más 196 años de prisión por las asesinatos de la fraternidad Chi Omega.

Posteriormente, el 9 de febrero de 1980 es condenado a la Silla Eléctrica por el asesinato de Kimberley Leach y enviado a la Prisión Raiford.


Bundy agotó todos los recursos legales que conocía para retrasar su ejecución, de hecho incluso logra que se le apruebe casarse con su novia Carol Ann Boone en una breve ceremonia en el juzgado. Interpone todas las apelaciones que puede y por lo menos en dos ocasiones logra retrasar lo inevitable. El 17 de enero de 1989, el Gobernador del Estado de Florida, Bob Martínez firma su última sentencia de muerte. El 24 de enero de 1989, tras llamar a su madre y haber rehusado su última cena, Ted Bundy toma asiento en Old Sparky en la Prisión Starke de Florida. Es declarado muerto a las 7:16 AM.

Por: José Luis Vrátný

sabato, dicembre 27, 2008

Gary Ridgway "El Asesino de Rio Verde"

Durante casi 20 años, un puñado de agentes de la policía de Seattle se reunieron todas las mañanas para repasar pistas, entrevistar a familiares de víctimas y releer nuevamente los informes de las autopsias de las 49 mujeres que fueron asesinados en la ciudad y en el vecino estado de Oregón durante los años 80 por un criminal que los burló con una especial habilidad.


Los policías estaban seguros de que el asesino del Río Verde, la zona donde aparecían los cadáveres semidesnudos de las mujeres, era Gary Leon Ridgway, un pintor al que interrogaron e investigaron profundamente y al que no habían podido culpar de los crímenes porque no había pruebas materiales que le ligaran a las víctimas.

El 10 de septiembre de 2001, finalmente Ridgway fue acusado de asesinar a cuatro mujeres y de ser el sospechoso de muchos más crímenes que se cometieron en poco menos de 48 meses. Los investigadores determinaron que la saliva de una pequeña esponja que Ridgway habia mordido en 1987, durante una de sus múltiples visitas a la comisaría, tenía las características del ADN de los restos de semen encontrados en tres de las mujeres a las que presuntamente asesinó.


Los cuerpos de Opal Mills, Marcia Chapman y Cynthia Hinds, mujeres blancas y negras y algunas prostitutas, aparecieron semidescuartizados y ocultos entre la maleza del río. Todas ellas fueron violadas repetidamente. El asesino había sido relacionado también con el cadáver de Carol Christensen, una mujer hallada muerta en un bosque de las afueras de Seattle, que también fue violada y brutalmente agredida.

«Este es uno de los días más importantes de mi carrera y es una gran noticia para toda la ciudad», comentó nada más hacerse público el arresto el sherif Dave Reichert, uno de los investigadores que desde 1982 persiguió al asesino.

El sherif Reichert tuvo la sospecha que durante este tiempo pudo haber otras personas, imitadoras, que hayan matado mujeres y arrojado sus cuerpos en la zona del Río Verde y que Ridgway no era el autor de los 49 asesinatos que él y sus colegas investigaron. «Quizás no ha matado a 49 mujeres, pero sí a muchas de ellas», aseguró el sherif, lo cual al final quedaría descartado.

Ridgway se llevó una monumental sorpresa cuando salía de la fábrica de camiones donde trabajó como pintor durante los últimos 30 años. Un grupo de agentes le esperaba a las puertas con una orden de detención, unas esposas y muchos respiros de alivio.

Los agentes esperaban haber resuelto la sucesión de crímenes en serie más larga en la historia de Estados Unidos, y quizás una de los más terribles, gracias a la nueva tecnología empleada para identificar el ADN. Desde el verano de 1982 a marzo de 1984, se identificaron los cuerpos de 42 víctimas.

Las otras siete son mujeres cuya desaparición fue denunciada y que la policía creyó asesinadas, aunque sus cadáveres no había información sobre sus cadáveres. Todas ellas aparecieron en el Río Verde y otras en los alrededores de la ciudad de Portland, en Oregón.

La policía estaba segura de que Ridgway era su hombre porque la saliva le conectaba con la muerte de las tres mujeres y además tenía familia y amigos en Portland, donde aparecieron más cuerpos.

Gary Leon Ridgway, de 54 años se declaró, el miércoles 05 de noviembre de 2003, culpable de haber matado a 48 mujeres en dos décadas, lo que lo convirtió en el mayor Asesino en Serie de la historia de Estados Unidos.

"He asesinado tantas mujeres que me cuesta acordarme de todas ellas", indicó en la Corte de la ciudad al noroeste de Seattle, durante una audiencia en la que admitió haber asesinado a las 48 mujeres en su casa o en su camión.

Ridgway admitió los asesinatos ante la Corte Superior del condado King en Seattle, tras llegar a un acuerdo que podría evitarle la pena de muerte en el Estado de Washington. "El plan era: quería asesinar a tantas mujeres que yo consideraba prostitutas como pudiera", dijo Ridgway.

Lista de las víctimas de Ridgway

Wendy Lee Coffield

Debra Bonner

Marcia Chapman

Cynthia Hinds

Opal Mills

Debra Estes

Carol Christensen

Gisele Lovvorn

Terry R. Milligan

Alma A. Smith

Delise L. Plager

Kim L. Nelson Delores L. Williams

Gail L. Matthews

Sandra K. Gabbert

Carrie A. Rois

Mary B. Meehan

Andrea Childers

Constance E. Naon

Kelly M. Ware

Linda Rule

Denise D. Bush

Mary E. West

Lisa L. Yates Shirley M. Sherrill

Shawnda L. Summers

Cheryl L. Wims

"Jane Doe B-10"

Colleen R. Brockman

Kimi Kai Pitsor

"Desconocida B-16"

"Desconocida B-17"

Marie M. Malvar

Martina Authorlee

Cindy A. Smith

Patricia M. Barczak

Debbie M. Abernathy

Mary S. Bello

Pammy A. Avent

Roberta J. Hayes

Marta Reeves

Yvonne S. Antosh

Tina M. Thompson

April D. Buttram

Maureen Feeney

Tracey A. Winston

Patricia Yellowrobe

"Desconocida B-20"

El acusado confirmó los detalles de su acuerdo con el fiscal Jeff Baird, ante quien admitió su responsabilidad en los 48 cargos de homicidio agravado. De todas maneras, dos de los cuerpos de las víctimas del asesino de Green River fueron encontrados en el estado de Oregon, donde también existe la pena de muerte.


La mayoría de las víctimas eran prostitutas por lo que "pocas de ellas se reportarían como desaparecidas", admitió Ridgway. "Elegí a las prostitutas porque creí que podría matar cuantas quisiera sin ser atrapado", dijo. El acuerdo en la Corte pone punto final a un misterio que conmocionó durante años a la ciudad de Seattle. Mediante el acuerdo con la fiscalía, Ridgway sería sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de reducción de la pena.

Fuentes diversas